De tanto verlos o escucharlos muchos términos se imponen en el decir cotidiano, al punto que la gente acaba por usarlos incluso si están mal empleados.
Cuando son muchos los que se acercaron a un encuentro, concierto, movilización, por ejemplo, es incorrecto decir que tal acontecimiento tuvo "una gran convocatoria", ya que la convocatoria fue el anuncio de su realización, no el resultado de tal llamado.
Convocatoria es el aviso, el requerimiento, la citación, la invitación a algo, y NO ES sinónimo de multitud, público, asistentes, competidores, etc.
Quien organiza un bingo, una feria, una competencia, prepara una convocatoria mediante volantes ("flyers"), mensajes por WhatsApp, afiches impresos, etc.
Luego, cuando se realice la actividad recibirá a los participantes, el público.
Si alguien oficia de locutor en la ocasión o se publica lo que pasó se deberá evitar decir que se logró una gran "convocatoria". En ese caso será correcto decir que se tuvo una gran "concurrencia" o "respuesta de público", por ejemplo.
El idioma viene siendo mal usado principalmente por la mala influencia de los medios y redes, además de la escasa lectura y la mala enseñanza.
Descubrir un correcto uso del idioma es un maravilla que puede permitir a cada uno expresar su pensamiento, manifestar sus necesidades y ser reconocido en sus sentimientos