La Municipalidad de San Isidro oficializó una nueva prórroga de la suspensión del sistema de fotomultas por un período de 180 días hábiles, en tanto completa el rediseño de un nuevo esquema que buscará mayor transparencia y eficiencia en el control de infracciones viales.
La medida responde a la necesidad de ajustar el sistema que había sido criticado por priorizar "fines recaudatorios" y por la "falta de claridad" en la gestión de los convenios.
La decisión de extender la suspensión se formalizó con el compromiso de implementar un nuevo modelo de fiscalización de tránsito, orientado a la seguridad vial de los vecinos, y fue acompañada por la promesa de mantener los controles en las calles del partido.
El rediseño contemplaría un trabajo en profundidad sobre el tipo de cámaras y el circuito de gestión y cobro de infracciones, con el objetivo de garantizar transparencia en cada etapa del proceso.
Mientras dure esta nueva suspensión, el gobierno de Ramón Lanús mantendrá un esquema de controles en las calles y avenidas principales, así como en los accesos al Partido.
"Las fotomultas deberían ser una herramienta para cuidar la seguridad vial, no pueden nunca perseguir un fin recaudatorio. Queremos garantizar que el sistema esté de verdad orientado a reducir accidentes y salvar vidas, no a sacarle plata al vecino”, señalaron desde la Municipalidad.