En la Argentina los mormones tienen alrededor de 500.000 seguidores, que cuentan con unas 600 capillas, además de un templo a un lado de la autopista Riccheri en Buenos Aires (construido en 1986) y otros en Salta, Córdoba, Bahía Blanca y Mendoza.
Sólo el aporte mensual del diezmo que hacen sus seguidores (se calculan en 17 millones en el mundo), los convierte en una organización de fuertes recursos económicos.
El anunciado proyecto de construcción de un templo gigante junto al monasterio y la iglesia de Santa Catalina, en el sector protegido más histórico de Buenos Aires, es claramente cuestionable, tanto por la afectación a lo ya existente, como por facilitar el culto a un delirio.
Aunque el nombre oficial sea Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, los mormones son simplemente un alocado invento de un tal Joseph Smith que casi 1.800 después de la Pasión de Cristo y unos 300 después la revolución de Martin Lutero, armó en 1830 una "iglesia" en E.U.A., sobre la base de una supuesta revelación divina: a los 14 años el mismísimo Dios y Jesús se le aparecieron para perdonarle sus pecados y advertirle que no se uniera a ninguna de las creencias existentes, ya que todos los credos "eran una abominación" y las religiones eran "corruptas".
En 1823, Joseph Smith dijo haber tenido otra revelación de parte de ángel llamado Moroni que le habló de un libro escondido, escrito en planchas de oro, que contenía un relato de los antiguos habitantes de America, su origen y procedencia. En su delirio, Smith aseguró que ese ser celestial de apellido italiano le dijo que el libro contenía "la plenitud del evangelio eterno, tal como lo entregó el salvador a los antiguos habitantes" americanos.
Junto a los libros debería encontrar dos piedras en anillos de plata. "La posesión y el uso de estas piedras era lo que constituía a los 'videntes' en la antigüedad”, escribió. "Y que Dios los había preparado para usarlos en la traducción del libro".
El "elegido" Smith habría encontrado años después el libro en cuestión en una montaña en Manchester (New York) aunque, obedeciendo las instrucciones, no le mostró a nadie las planchas de oro, escritas en un idioma desconocido que llamó egipcio reformado y que él mismo se ocupó de traducir al inglés.
Allí se contaba la historia de colonos de Medio Oriente que habrían llegaron a América 600 años antes de Cristo. Luego de resucitar, Jesús se apareció a los colonos en América.
Como era imaginable, las supuestas planchas de oro no quedaron en este mundo: fueron devueltas a "un ser celestial" tan pronto como Smith las tradujo...
El Libro de Mormón, para sus adherentes, es un documento superior a la Biblia ya que constituiría una actualización de los textos sagrados.
Los mormones, por mandato del inventor Smith, deben rechazar el consumo de vino, cafe, té y tabaco. Pero la costumbre más polémica de este grupo religioso era la poligamia, práctica que, desde 1904, es rechazada.
Los biógrafos de Joseph Smith aseguran que el líder tuvo más de 40 mujeres, varias de ellas menores de edad, con las que se casó bajo su credo. Desde mediados y hasta finales del siglo XIX los mormones practicaron abiertamente el matrimonio plural. La interrupción de la poligamia -promovida por Smith como otra revelación celestial- no ocurrió por mandato divino sino por presiones bien terrenales: el gobierno de los E.U.A condenó esa práctica y amenazó con detenciones y confiscación de bienes.
Smith fue detenido más de una vez, acusado de promover el desorden, lo que lo llevó a mudarse de ciudad varias veces.
El 25 de Junio de 1844, el líder fue acusado de incitar a un motín y arrestado. Dos días después, un grupo armado irrumpió en la cárcel donde se encontraba detenido. Smith intentó escapar saltando por una ventana, pero terminó muriendo baleado por las fuerzas del orden.
El fanatismo de sus seguidores lo convirtió en un mártir, lo que potenció el crecimiento de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
El liderazgo de los mormones quedó entonces a cargo de Brigham Young (que llegó a ser primer gobernador del actual Estado de Utah), quien los condujo a una verdadera migración hacia el oeste estadounidense.
Allí fundaron Salt Lake City, donde se encuentra la mayoría de los seguidores y la sede principal de la institución, desde donde se deciden las inversiones como la construcción mencionada.
Hay mucho escrito sobre la estrecha vinculación de esta organización con la C.I.A., la agencia central de inteligencia de los E.U.A, que reclutaría a sus miembros considerando su presencia itinerante en muchos países, su cultura y conocimiento de idiomas.